Internet ha roto el pedestal desde el que se erigían algunos profesionales contrarios al Periodismo digital

2011-09-18 07:07:32

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<<Ir a una guerra no es ningún premio; es trabajo>>
<<Las crisis son momentos de cambio: lo importante es saber adaptarse>>

El pasado mes de julio tuve la suerte de asistir a un curso de Periodismo Digitalobo.jpgl organizado por la Escuela de Periodismo El País-UAM. Fue una experiencia muy gratificante. Los alumnos que formamos la primera promoción de este curso tuvimos la fortuna de asistir a charlas ofrecidas por profesionales de los medios de comunicación, del marketing y del mundo empresarial.

 

 

El jueves 14 de julio a las 13.00 horas fue Ramón Lobo quién –presentado por –Bernardo Marín, periodista de El País y profesor en el Máster de Periodismo de El País-UAM –impartió la charla: “Redes sociales, los ejemplos de Libia y Japón”.
Ramón Lobo es corresponsal de guerra, escritor, periodista y mantiene varios  blogs, entre ellos el de
“Aguas Internacionales”.

Nos contó cosas muy interesantes, tanto profesionales como personales. Lecciones de vida, mejor dicho, experiencias valiosas de vida de alguien que ha sido testigo ocular de tanta desgracia y padecimiento. Reflexiones que cuajaron y fueron muy bien recibidas por las almas de quienes estábamos allí congregados.

Evolución de las retransmisiones en los conflictos bélicos

Lobo se refirió en primer lugar a la influencia que las redes sociales, omnipresentes en este siglo XXI, han tenido y tienen en el ejercicio del periodismo. El periodista, a modo de introducción se retrotrajo a los comienzos en las transmisiones que efectuó desde algunas guerras del siglo XX , como la guerra de Bosnia  o, el conflicto más reciente de la guerra de Irak en el 2003.

Nos habló de las complicaciones técnicas que presentaba el radioteletipo o télex a la hora de trasmitir las crónicas, al contrario de las bondades tecnológicas representadas por las más modernas retransmisiones vía satélite años después,  en la guerra de Bosnia.

Sin duda, la llegada de Internet marca un antes y un después ya que a los periodistas les es posible enviar sus crónicas en el mismo día, sin tener que pedir permiso a agencias como Reuters para que les dejaran transmitir. Aunque, al margen de las dificultades de cobertura en los distintos conflictos, lo que siempre prima –nos recuerda Ramón Lobo- es la calidad de las crónicas.

Facebook-Twitter

Lobo admitió que él ve Facebook “más para ligar que para otra cosa”, es más festivo que profesional.  Twitter, sin embargo, se ha constituido en una de las herramientas preferidas por los profesionales del periodismo debido a “las múltiples posibilidades que ofrece a los profesionales de la comunicación. Se ensalza el valor de la inmediatez”.

Blogs

Como lector y escritor de blogs señaló que “la constancia es el arma fundamental. Son plataformas muy interesantes pero que exigen una actualización constante. Escribo en blogs porque me gusta ya que te permiten dar rienda suelta a la ironía, son más desenfadados, dan la posibilidad de crear contenidos desde una mayor libertad, con menos filtrados”.

Ofrecen a sus lectores una mirada diferente, fresca y renovada y tienen que ser útiles para alguien pero sobre todo para uno mismo. Es el entusiasmo que cada profesional sea capaz de proyectar lo que cuenta.

En la actualidad –prosiguió -las redes sociales te acercan al directo, a lo que ocurre aquí y ahora o a lo que ocurre a miles de kilómetros de aquí y ahora. Es crucial saber discernir porque así como en estas aclamadas redes sociales existe mucha basura informativa también en los kioskos y librerías la hay y en ese momento conviene apelar a la inteligencia de los lectores para poder discernir los buenos de los malos contenidos, o al menos apelar a que elijan conscientemente. Recordó Lobo que, como en la vida, “es fundamental saber elegir”.

El periodista, que por su condición de corresponsal ha sido testigo de grandes padecimientos, aseguró que nos podemos considerar privilegiados en comparación con esa niña etíope que se muestra incapaz de elegir qué pastel comer cuando entra en una bien surtida pastelería de un país desarrollado. A esa niña todo se le hace un mundo, todo le resulta desmesurado, abrumador. Cualquier pastel se presenta como el paraíso porque esa niña nunca antes tuvo la oportunidad de poder elegir.

Lobo resaltó la importancia del humor, la jocosidad la hora de comunicar. Una pieza escrita o audiovisual  (escena final de Bananas) puede transmitir un valor informativo serio y riguroso  siendo inteligentemente desternillante. Tiene que haber un precioso y cuidado equilibrio entre lo riguroso y veraz y lo hilarante; ahí descansa el talento de quien lo escribe.

El periodista debe “comprobar, comprobar y comprobar”. Como dijo García Márquez, “la primicia corresponde al primero que lo cuenta”, habiéndolo contrastado antes, claro.

Lobo aludió además a esa cierta vanidad periodística del ser el primero en contar lo que está pasando.

Darwnismo o adaptación

Los cambios en el paradigma editorial son un hecho. La publicidad manda y habrá que reinventarse en este sentido.

Acabada la charla con los alumnos, en el turno de preguntas Lobo respondió gustoso a cuestiones como qué le hizo acabar como corresponsal, a lo que contesta que ser corresponsal no es ningún privilegio, no es un premio; es trabajo.  

De todos modos , su manera de ser siempre le ha reclamado el movimiento, su gusto por viajar  y conocer nuevas y distintas maneras de pensar que a buen seguro ya de vuelta y en reposo le abren nuevas miradas al mundo que le enseñan a valorar de verdad lo que tenemos.

Durante su amplia experiencia como corresponsal ha conocido a muchas personalidades, entre ellos a otros corresponsales de guerra como Jon Sistiaga o el maestro Manuel Leguineche, a los que admira y respeta.

Sobre la actual crisis señala que, como en toda crisis son momentos de cambio a lo que hay que saber adaptarse para salir fortalecido. Lobo aboga por las buenas crónicas que ofrecen visones amplias más que por el simple periodismo declarativo.

Por último, Ramón nos recuerda cómo el Periodismo digital ha roto el castillo de vanidad desde el que se erige el periodista que sólo escribe para el papel. Las herramientas tipo Google Analytics permiten en la actualidad contar, con una métrica exacta, los lectores que tiene cada periodista, conocer cuánta gente te lee, así como recabar importante información personal sobre sus gustos.

Más:

Twitter de Ramón Lobo: http://twitter.com/#!/ramonlobo

 

 

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